¿ES OSO O ES OSA EL FAMOSO ANIMAL DE LA PUERTA DEL SOL?
Si hay una escultura que representa a Madrid, esa es, sin duda, el Oso y el Madroño. La encontramos en la Puerta del Sol, junto al comienzo de la calle de Alcalá, y desde 1967 forma parte del paisaje sentimental de la ciudad.
La obra es del escultor Antonio Navarro Santafé y fue inaugurada en enero de 1967. Representa las armas heráldicas de la Villa de Madrid: un oso apoyando sus patas delanteras sobre un madroño y dirigiendo el hocico hacia uno de sus frutos. La escultura mide unos cuatro metros de altura y pesa alrededor de 20 toneladas; está realizada en bronce y piedra y descansa sobre un pedestal de granito.

PERO… ¿OSO O OSA?
Aquí empieza la curiosidad.
Aunque todos lo conocemos como “el Oso y el Madroño”, existe desde hace tiempo cierta discusión sobre el sexo del animal representado. Al observar la escultura, no se aprecian atributos masculinos y algunos han apuntado que podría tratarse de una osa.
Incluso se ha relacionado esta interpretación con la Osa Mayor, aunque esta asociación pertenece al terreno de las teorías y no está documentada como la intención del escultor.
Lo curioso es que Navarro Santafé fue bastante claro al explicar su modelo: para realizar la escultura se inspiró en un oso pardo macho, capturado en los Picos de Europa y alojado entonces en la Casa de Fieras del Retiro. El propio escultor lo describió como un magnífico ejemplar.
Así que, si nos atenemos a las palabras de su autor, nuestro famoso animal es un oso. La teoría de que pueda ser una osa queda como una de esas pequeñas controversias que alimentan las curiosidades de Madrid.
¿DE DÓNDE VIENEN EL OSO Y EL MADROÑO?
Su historia es mucho más antigua que la escultura.
El oso ya aparecía en las armas de Madrid y, tras el largo conflicto entre el Concejo de la Villa y el Cabildo de Curas y Beneficiarios por el aprovechamiento de los pastos y los árboles, el animal pasó a representarse erguido y apoyado sobre un madroño. De esta manera quedaron unidos dos elementos que acabarían convirtiéndose en los grandes símbolos heráldicos de Madrid: el oso y el madroño.

UN OSO VIAJERO
Aunque siempre ha permanecido en la Puerta del Sol, no siempre ha ocupado el mismo lugar.
Su primera ubicación estuvo entre la calle de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo. En 1986 fue trasladado al comienzo de la calle del Carmen y, en 2009, regresó a las proximidades de su emplazamiento original.
Con la remodelación de la Puerta del Sol, en marzo de 2023 volvió a cambiar de ubicación, pasando al extremo oriental de la nueva alineación de bancos situada en el arco norte de la plaza.
Y HAY OTRO OSO DE NAVARRO SANTAFÉ EN MADRID
Pero este oso no está solo.
En el Parque de Berlín, en Chamartín, encontramos otra obra de Antonio Navarro Santafé: el Oso de Berlín, símbolo heráldico de la capital alemana.
Es un oso rampante, realizado en bronce, en actitud defensiva, sobre un pedestal de piedra caliza blanca en cuya cara frontal puede leerse, en letra gótica alemana, la palabra “Berlín”.

La escultura fue realizada en 1966 y quedó instalada en el parque con motivo del homenaje de Madrid a la capital alemana.
Dos ciudades, dos osos y un mismo escultor.
Y la próxima vez que paséis por la Puerta del Sol, miradlo con atención. ¿Vosotros qué veis: un oso… o una osa?