curiosidades/datos culturales/exposiciones temporales/galerias y exposiciones de arte/moda española

EL PLANO FLEXIBLE EXPOSICIÓN EN LA SALA BANCO DE ESPAÑA. DEL 28 DE SEPTIEMBRE 2026 AL 28 DE MARZO DE 2027

CALLEJEARTEMADRID ha tenido el placer de visitar en El Banco de España una preciosa exposición donde nos invita a descubrir el universo del arte textil a través de El plano flexible, un recorrido por su colección de textiles, estableciendo un diálogo entre obras históricas y contemporáneas. La muestra explora el tejido como un espacio de encuentro entre el arte, la arquitectura y la industria.

El título hace referencia al ensayo El plano flexible: textiles en arquitectura, publicado en 1957 por la artista y diseñadora Anni Albers, una de las grandes pioneras del arte textil moderno. En él, Albers reflexionaba sobre las posibilidades del tejido como una superficie capaz de transformar el espacio, filtrar la luz, absorber el sonido y modificar nuestra experiencia de la arquitectura.

El tejido nunca ha sido un mero elemento ornamental. A lo largo de la historia, los textiles han servido para proteger, delimitar, organizar y habitar los espacios. Pero, junto a su función práctica, también han tenido la capacidad de construir relatos, representar instituciones y expresar las relaciones entre la cultura y la economía.

El núcleo de la exposición lo constituye una selección de tapices, alfombras y bocetos históricos pertenecientes a las colecciones del Banco de España. Concebidos para integrarse en determinados espacios, estos textiles desempeñaron un papel esencial en la transformación de los interiores, la organización de los ambientes y la creación de significados asociados a la arquitectura.

A partir de este conjunto histórico, la muestra se abre a un amplio panorama de prácticas contemporáneas que amplían y reformulan las posibilidades del arte textil. El plano flexible nos invita así a entender el tejido no solo como una técnica o un soporte artístico, sino también como una forma de pensamiento y una manera de interpretar y habitar el mundo.

La exposición reúne cerca de cincuenta obras, entre tapices, alfombras, pinturas, fotografías, vídeos, documentos y monedas, que ofrecen un amplio recorrido histórico desde el siglo XVII hasta el XXI.

La muestra se articula en cuatro ámbitos temáticos que nos permiten descubrir las múltiples dimensiones del arte textil.

1. La aguja como lápiz

En este primer ámbito, las obras exploran las posibilidades de la costura como medio de expresión. La aguja se convierte en una herramienta para dibujar, escribir y construir espacios: el hilo sustituye al grafito, la puntada a la línea y la costura al trazo.

Estas prácticas cuestionan la tradicional consideración de la costura como una actividad exclusivamente doméstica y femenina. En manos de las artistas, se convierte en una forma de reflexionar sobre la historia, la identidad, el trabajo y las relaciones de poder.

Isabel Oliver y Elo Vega cuestionan los papeles asignados a las mujeres durante el franquismo y reivindican la igualdad de derechos. Por su parte, Victoria Gil aborda las condiciones laborales, la producción industrial y la memoria de las trabajadoras.

La costura se transforma así en una herramienta de activismo que permite cuestionar la mecanización, el capitalismo global y la deshumanización del trabajo. Frente a la velocidad de los procesos industriales y la cultura del consumo, estas obras reivindican la lentitud del trabajo manual como una forma de resistencia.

Pero la aguja también puede servir para reparar heridas, afrontar traumas y recuperar la memoria. El hilo se convierte en un medio para hablar de la ausencia, el dolor y la reparación.

Jubellin aborda la muerte de Federico García Lorca en el barranco de Víznar, mientras que Elena del Rivero reflexiona sobre la tragedia del 11-M. Esther Ferrer, por su parte, explora cómo el acto de atravesar distintos materiales con hilos puede generar espacios y nuevas formas de relación.

2. Minorías derrotadas

El título de este segundo ámbito procede de una reflexión de Anni Albers, realizada en 1965, sobre el retroceso de los oficios artesanales.

Sin embargo, las obras reunidas en esta sección muestran que los conocimientos textiles ancestrales no han desaparecido. Por el contrario, han evolucionado y encontrado nuevos caminos, reivindicando el valor del aprendizaje, la transmisión cultural y la resistencia frente a la rapidez y el consumo de la sociedad contemporánea.

Aurelia Muñoz y Teresa Lanceta recuperan técnicas tradicionales y establecen vínculos con las comunidades tejedoras para explorar cómo se transmiten los conocimientos de generación en generación.

Yto Barrada combina técnicas tradicionales de tintura y manipulación de fibras propias de Marruecos con una reflexión crítica sobre la industria textil contemporánea y sus consecuencias ecológicas y políticas.

Por su parte, el tejedor maya Antonio Pichilla trabaja con fibras y lanas para recuperar formas indígenas de comprender y representar el tiempo.

En estas propuestas, el trabajo manual se presenta como una práctica viva y colectiva, capaz de mantener los vínculos entre las comunidades, preservar sus conocimientos y generar nuevas formas de creación.

No se trata de añorar un mundo que desaparece, sino de demostrar que las tradiciones textiles siguen evolucionando y tienen mucho que aportar a nuestra sociedad.

3. Existencias de interior: vestir la arquitectura

La tercera sección, cuyo título remite a la expresión inglesa An Indoor Existence, examina el papel de los textiles en la creación y transformación de los espacios interiores.

Durante siglos, tapices y alfombras han servido para proteger del frío, amortiguar los sonidos y proporcionar comodidad. Pero también han contribuido a definir la identidad de los edificios, organizar sus recorridos y diferenciar los espacios según su función e importancia.

El Banco de España constituye un ejemplo destacado de esta estrecha relación entre el tejido y la arquitectura.

Desde sus orígenes, la institución incorporó textiles a sus dependencias. Entre las primeras piezas conservadas figuran alfombras encargadas a la Real Fábrica de Tapices durante la segunda mitad del siglo XIX, destinadas a la sede del Paseo del Prado, inaugurada en 1891.

Posteriormente, la remodelación del Salón de Juntas Generales de Accionistas incorporó seis tapices flamencos de Peemans, dedicados a los meses del año y a los signos del Zodiaco.

El arquitecto Juan Zavala integró estas piezas en el espacio, contribuyendo tanto a mejorar la acústica como a reforzar la relación entre los textiles y la arquitectura.

Estos ejemplos nos permiten comprender que los tejidos no eran simples elementos decorativos: formaban parte de la concepción de los interiores y contribuían a definir la experiencia de quienes los habitaban.

4. Tiempos, relatos y economías del valor

La última sección aborda, a través del tejido, los sistemas de intercambio, las formas de trabajo y las relaciones que se establecen entre la creación artística y el valor económico. Dora García abre este capítulo final con una propuesta vinculada a la larga tradición del Banco de España de encargar obras a artistas contemporáneos. Su trabajo para el Salón de Cobradores incorpora el arte textil a la arquitectura de la institución.

Sus tapices toman como punto de partida el acto de dar y recibir. La imagen de una mano invita a reflexionar sobre el intercambio, la construcción del valor económico y los vínculos que se establecen entre las personas.

A lo largo de esta última sección, artistas procedentes de contextos geográficos y culturales muy diversos comparten su interés por las historias marginales y por otras maneras de experimentar, medir y recordar el tiempo.

Sus obras conectan épocas que parecen distantes y nos proponen nuevas formas de interpretar la historia, comprender las relaciones humanas y descubrir el valor cultural y social del trabajo textil.

Un recorrido para descubrir el poder del tejido

El plano flexible nos muestra que los textiles son mucho más que tejidos, tapices o alfombras. Son también testimonios históricos, herramientas de expresión, vehículos de transmisión cultural y formas de intervenir en el espacio. Desde las colecciones históricas del Banco de España hasta las propuestas de artistas contemporáneos, la exposición nos invita a mirar de otra manera un arte que, durante mucho tiempo, quedó relegado a los márgenes de la historia.

Una oportunidad para descubrir cómo un material tan cotidiano como el hilo puede hablarnos de memoria, identidad, trabajo, economía y arquitectura.

Deja una respuesta