Los Jardines de las Mujeres de Ventas, ubicados cerca del emblemático Parque Histórico de la Fuente del Berro, despiertan curiosidad por su peculiar denominación. Esta historia se remonta a la trágica saga de la Cárcel de Mujeres de Ventas, establecida en 1931 durante la II República Española por la Directora General de Prisiones, Victoria Kent, con la intención de ser una «prisión modelo». Sin embargo, la Guerra Civil alteró drásticamente sus propósitos, convirtiendo la cárcel en un lugar de sufrimiento para las mujeres y niños que la habitaban.
Aunque la cárcel cesó sus funciones en 1969 y fue demolida en 1972, su legado persiste en la memoria histórica de Madrid. En el terreno donde se erigía la prisión, se construyeron viviendas conocidas como el «Parque Residencial Isabel II» y un parque municipal que ocupa alrededor de 800m2, situado entre las calles Rufino Blanco y Ramón de Aguinaga en el barrio de la Fuente del Berro.

Durante años, estos jardines estuvieron cerrados al público, utilizados como espacios privados por los residentes del Parque Residencial. Sin embargo, tras una década de reclamaciones y litigios, se abrieron al público en 2005, aunque las disputas entre la Junta Municipal y los vecinos persistieron hasta 2007, cuando un fallo judicial favoreció al Ayuntamiento.

Después de una significativa transformación, los Jardines de las Mujeres de Ventas ofrecen ahora áreas de juegos infantiles, zonas de gimnasia para adultos, coloridos setos florales, cómodos bancos y una hermosa pérgola decorativa, todo rodeando un olivo central.

En junio de 2018, el Ayuntamiento aprobó cambiar el nombre de «Jardín de Isabel II» por «Jardines de las Mujeres de Ventas», un gesto que honra la memoria de las mujeres que alguna vez habitaron este espacio sin hacer referencia directa a la antigua cárcel, pero recordando su legado.
Estos jardines son ahora un lugar de encuentro y esparcimiento para los residentes y visitantes de Madrid, un testimonio vivo de la historia y la transformación urbana de la ciudad.
