Madrid siempre ha sido una ciudad profundamente arraigada en la tauromaquia. Durante años, la Plaza Mayor fue el escenario principal de las corridas de toros, hasta que en 1848, con motivo de las dobles bodas de Isabel II y Luisa Fernanda, se llevaron a cabo los últimos festejos taurinos en dicho lugar. Sin embargo, mucho … Sigue leyendo