Madrid se convirtió en el epicentro de la Corte de Enrique IV debido a sus numerosos atractivos, entre ellos su estratégica ubicación geográfica, el imponente Alcázar y la cercana reserva de caza, El Pardo. La Villa fue un escenario multifacético para la Corte de Enrique IV, albergándola tanto en tiempos de calma como en momentos … Sigue leyendo