A veces recorremos la ciudad de Madrid tan apresurados que no nos damos tiempo para alzar la vista y descubrir singularidades que pueden hacer nuestro paseo más interesante. La próxima vez que caminéis por la calle de Alcalá, a la altura del número 31, levantad la mirada y encontraréis una curiosa escultura: un gato de … Sigue leyendo