El Parque del Retiro es un museo al aire libre donde la historia y la naturaleza se funden en un recorrido lleno de arte y memoria. Entre sus senderos encontramos monumentos dedicados a médicos, políticos, militares, premios Nobel, escritores, dramaturgos y artistas. Hoy nos detenemos en uno de estos homenajes, el dedicado al poeta y político Ramón de Campoamor y Campoosorio (Navia, Asturias, 1817 – Madrid, 1901), inaugurado el 18 de febrero de 1914.

Un tributo escultórico en el corazón del Retiro
Ubicado en la Avenida de Fernán Núñez, más conocida como el Paseo de Coches, el monumento fue obra del escultor Lorenzo Coullaut-Valera, quien utilizó mármol y bronce para representar la esencia del poeta asturiano. Fue una iniciativa del periodista Mariano de Cavia, quien propuso su construcción en 1901 desde las páginas del periódico El Imparcial. Trece años después, se haría realidad en un lugar donde al escritor le gustaba pasear.

Ramón de Campoamor: poeta, político y académico
Campoamor alcanzó el reconocimiento literario con su obra «Doloras» (1846). En el ámbito político, fue un moderado, desempeñando cargos como gobernador civil de Castellón y, más tarde, diputado y senador. También fue miembro de la Real Academia Española y admirado por poetas de la siguiente generación, como Rubén Darío.
Su vida personal estuvo marcada por su matrimonio con Guillermina O’Gorman, de ascendencia irlandesa, con quien no tuvo descendencia.

Una alegoría a las etapas de la vida
El monumento, de 4 metros de altura por 2,36 metros de ancho, muestra a Campoamor sentado en un banco, con un bastón en las manos y su sombrero a un lado. A su izquierda, tres figuras femeninas representan las etapas de la vida:
- Juventud, simbolizada por una joven que sostiene un libro mientras mira al escritor.
- Madurez, representada por una mujer de mediana edad que le ofrece flores.
- Senectud, personificada por una anciana con toquilla, que observa la escena con serenidad.
Todo el conjunto descansa sobre un pedestal adornado con un relieve de niños jugando en la parte superior y, en la inferior, una corona de laurel con la inscripción:
«Campoamor 1817-1901».
Escenas inmortalizadas en bronce
Flanqueando la escultura principal, se incorporaron en 1916 dos grupos escultóricos en bronce que representan personajes de sus obras:
🔹 Izquierda: «¡Quién supiera escribir!», escena en la que un sacerdote con útiles de escritura atiende a una campesina, quien le pide que le redacte una carta para su novio.
🔹 Derecha: «El gaitero de Gijón», donde un hombre melancólico toca la gaita.
Ambas figuras fueron robadas en diferentes momentos. La primera tuvo que ser replicada en 1995, ya que el original nunca fue recuperado. La segunda fue localizada en El Rastro gracias a la intervención policial.

Un rincón con historia en el Retiro
Este monumento no solo honra la memoria de Ramón de Campoamor, sino que también nos invita a reflexionar sobre su legado literario y su amor por Madrid. En cada visita al Retiro, recorrer su paseo es redescubrir la poesía convertida en escultura.
📍 Ubicación: Avenida de Fernán Núñez (Paseo de Coches), Parque del Retiro, Madrid.