
Madrid ha sido testigo de pocas nevadas a lo largo de su historia, pero los archivos periodísticos nos ayudan a recordar cada vez que la ciudad se ha visto colapsada por la nieve. Aunque es un fenómeno más común en otras regiones, incluso en la Sierra Madrileña, es importante recordar momentos históricos como la nevada Filomena, que dejó 1,25 millones de kilos de nieve. Vamos a rememorar otras nevadas igualmente significativas.
La última nevada con efectos similares ocurrió en marzo de 1971, con espesores de hasta 30 cm en 1952. Sin embargo, el récord se establece en 1904, cuando la precipitación alcanzó el metro de altura en la ciudad. Gracias a fotografías de la época, podemos conservar imágenes de las nevadas de 1900 y 1907, esta última ocurrida el 6 de febrero.
En aquella fecha fatídica, Madrid enfrentó una de las peores olas de frío de su historia, con temperaturas cercanas a los -13ºC. La ciudad amaneció bajo un manto de nieve, complicando el tránsito peatonal por las calles debido al hielo acumulado.
El diario ABC Madrid describe la situación en aquel momento:
«El viento sopla con furia, amenazando con enfermedades respiratorias. Los estanques se han congelado con una capa tan gruesa que ni las piedras lanzadas por los niños logran romperla. Las bocas de riego están cubiertas de escarcha. En muchas casas se ha tenido que verter agua hirviendo en las cañerías para descongelarlas. En varias calles, la escarcha formaba arroyos de medio metro de ancho. Se esparcieron capas de serrín en las aceras para evitar resbalones».
Las gélidas temperaturas llevaron a que algunas personas tuvieran que buscar refugio en las Casas de Socorro debido a problemas respiratorios. Trágicamente, durante la mañana se encontró el cuerpo sin vida de un joven que había sucumbido al frío.
