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EL PASEO DE RECOLETOS Y EL CAFÉ TEIDE: NOSTALGIA DE LAS TERTULIAS LITERARIAS

El Paseo de Recoletos, un enclave de apenas 600 metros en el corazón de Madrid, es un lugar cargado de historia y cultura. A lo largo de los siglos, esta avenida ha tenido diferentes nombres, como Prado de Recoletos, Prado Nuevo y Paseo de Copacabana. Su denominación actual se fijó en 1981. Desde su origen en el siglo XVII como una zona de cultivos y conventos, evolucionó bajo el reinado de Carlos III para convertirse en un lugar de paseo y encuentro para los madrileños.

Una historia de cultura y vida social

El Paseo de Recoletos ha sido testigo de transformaciones urbanísticas y culturales. Su nombre popular se debe al convento de frailes recoletos que se encontraba en la zona, sustituido más tarde por la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico Nacional. En el siglo XVIII, se embelleció con jardines, fuentes y estatuas, convirtiéndose en un punto de reunión para la aristocracia y un espacio de ocio público con bancos, aguadoras y hasta teatro-circos.

En el ámbito literario, fue el escenario de la primera Feria del Libro en 1933, que permaneció allí hasta 1967. También alberga desde 1977 la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión y el Día Internacional del Teatro.

El Café Teide: epicentro literario de la nostalgia

Entre los icónicos cafés del Paseo, el Café Teide destacó por su ambiente íntimo y literario. Inaugurado en 1950 en el nº 25 del Paseo de Recoletos, el Teide ocupaba el sótano de la casa-palacio del duque de Elduayen. Su pequeño tamaño, sus mesas de mármol con manteles azules y su terraza bajo los árboles lo convirtieron en un refugio para escritores y artistas.

Cuando el Café Gijón cerró temporalmente en 1963, el Teide vivió su apogeo. Fue el lugar elegido por César González-Ruano, destacado columnista y periodista, para establecer su tertulia matinal. Tras su muerte en 1965, su mesa quedó desocupada durante días, y cada año se depositaba allí un ramo de flores en su memoria. Su legado impulsó la creación del Premio González-Ruano de Periodismo, concedido por la Fundación Mapfre entre 1975 y 2014.

Personalidades y tertulias inolvidables

El Café Teide acogió a figuras de la generación del 36 como Juan Antonio Zunzunegui y Dolores Medio, pintores como Emilio Grau y Pedro Flores, y literatos de renombre como Ana María Matute y Francisco Umbral. También fue punto de encuentro de artistas del grupo “El Paso” y anfitrión de tertulias organizadas por Carlos Sainz de Robles.

El café cerró sus puertas el 4 de noviembre de 1971, dejando un recuerdo imborrable en la vida cultural madrileña.

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