Un nuevo monolito ha surgido en plena Gran Vía de Madrid, agregando otra marca significativa al paisaje urbano. Frente al número 25 de esta icónica avenida, justo donde solía ubicarse la mítica tienda Madrid Rock, inaugurada en 1981 y cerrada en 2005, una piedra tallada ha sido colocada en homenaje a un rincón que fue mucho más que una tienda de discos: fue un punto de encuentro para melómanos y amantes del rock.

Los Heavys de Gran Vía, un Símbolo de la Ciudad
Desde los años 80, los hermanos José y Emilio Alcázar, vecinos del barrio de Chamberí, visitaron ininterrumpidamente la tienda Madrid Rock, formando allí un espacio donde compartían su pasión por la música. Con el cierre de la tienda, la rutina no cesó para ellos, y continuaron acudiendo fielmente a ese lugar, convirtiéndose en los populares “Heavys de Gran Vía” y en un ícono madrileño por derecho propio.
Un Misterioso Homenaje a la Pasión Musical
El monolito, que además de un asiento lleva inscritas las palabras «Madrid Rock» y el característico símbolo de los cuernos con la mano, apareció sin aviso ni reconocimiento oficial, desatando preguntas. Los hermanos se cuestionan quién lo colocó y si se trata de un homenaje anónimo, una obra artística o el reconocimiento a su presencia en la Gran Vía. Independientemente de su origen, este monolito de granito honra tanto a la legendaria tienda como a la tenacidad de los hermanos Alcázar, dos figuras ya emblemáticas en la vida social y cultural de Madrid.