En el corazón de Madrid, en la emblemática calle Echegaray, 19, se erige un verdadero templo de los licores: Licorería Cabello. Con más de 100 años de historia, este establecimiento familiar ha sido un referente para los amantes de los buenos vinos y destilados en la capital española.
Desde su fundación en 1902, Licorería Cabello ha sido sinónimo de calidad y excelencia en el mundo de los licores. Ubicada en lo que antiguamente fue una de las entradas del Palacete de Moctezuma, la licorería ha presenciado momentos históricos y anécdotas curiosas a lo largo de los años. Se cuenta que durante la Guerra Civil Española, la tienda permaneció abierta, adaptándose a las difíciles circunstancias de la época y funcionando con las cartillas de racionamiento.
Hoy en día, Licorería Cabello es un negocio familiar, regentado por la familia Cabello desde 1962. Con una amplia selección de vinos, licores, brandys, jerez, ron, ginebras y whiskys, la tienda atrae a coleccionistas, aficionados y curiosos por igual. Su cueva de 120 m2, donde reposan algunas de las mejores botellas, es un tesoro para los amantes del buen beber.
El edificio que alberga la Licorería Cabello es un símbolo de la historia y la arquitectura madrileña, protegido y cuidado por la familia durante décadas. David Cabello, actual propietario, adquirió el edificio hace 20 años, continuando así la tradición familiar que comenzó en 1962. La tienda en sí misma es una obra de arte, con un valioso mostrador de madera y estanterías que albergan una amplia variedad de licores.
La Licorería Cabello se ha destacado siempre por su excelente trato al cliente y sus precios competitivos. Con tres furgonetas para el reparto, abastece a bares, hoteles y restaurantes de la zona. Desde vinos asequibles hasta botellas exclusivas de alta gama, la licorería ofrece opciones para todos los gustos y presupuestos.
La clientela de Licorería Cabello es diversa y distinguida, incluyendo a coleccionistas de botellas, vecinos del barrio, políticos del cercano Congreso de los Diputados y personalidades del mundo artístico. La familia Cabello ha dejado una huella imborrable en el tejido comercial de Madrid, con otros negocios como la Mantequería Cabello en la Plaza Matute, que hoy en día es un popular gastrobar conocido como Casa Varona.
Sumérgete en la historia, la tradición y la calidad de Licorería Cabello, un verdadero emblema del barrio de las Letras y un destino obligado para los amantes de los licores finos.
Siempre han destacado por el buen trato con los clientes y precios muy competitivos. Y cuentan con tres furgonetas para el reparto. Se sirve a bares, hoteles, restaurantes. Hay coleccionistas que van vendiendo sus botellas para comprar regalos a sus nietos. Hay vinos para todos los bolsillos, desde 1, 5€ hasta 900 €.
Su clientela suele ser coleccionistas de botellas, vecinos del barrio, políticos del cercano Congreso de los diputados, farándula del mundo artístico. Y la familia siguió con el negocio, el tio Ángel, mientras los primos Ángel y Mario, regentaron Mantequería Cabello, en la Plaza Matute, especializada en «delicatessen», hoy reconvertido en un gastrobar, Casa Varona.

